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No es solidaridad, es negocio

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, argumentando las “ayudas”.

Gobierno de rateros, cobardes y mentirosos. Si los migrantes de Venezuela necesitan tal ayuda, cuestión que no pondré jamás en duda, todo es poco para el que nada tiene, ¿qué apoyo precisan los ciudadanos de Yemen, Siria, Iraq, Afganistán, Libia, Kurdistán o Palestina?, ¿Para cuándo el África negra? Y, ¿por qué no hablar del Sáhara que vosotros mismos habéis abandonado? Sentaos, sin prisas, y hablemos de cientos de miles de personas inocentes ahogadas que pudieron salvarse, hablemos de un mar pequeñito sin barcos de rescate, y de vallas y pinchos que desgarran la carne de los migrantes que decís proteger. De leyes imposibles, de niños en la calle.

Si os dignarais, os preguntaría porqué se ensancha el dolor de unos y se oculta el dolor de tantos otros; porqué nuestro dinero financia unas penurias y sofoca otras, siendo en verdad las mismas; qué legitimidad tiene un Gobierno que habla de solidaridad financiando guerras y golpes de Estado; qué legitimidad tiene un Ejecutivo que miente de forma deliberada; porqué nos hablan con falsa grandeza de refugiados cuando no piensan más que en míseras victorias económicas; os preguntaría también cómo asumimos la dominación de un poder como el vuestro: injusto, e incapaz de ocultar siquiera su ineptitud. Cómo aceptamos la dominación, siendo más numerosos y más fuertes. Es algo que no deja de sorprenderme en días como hoy.

Decía Pedro Sánchez esta misma mañana que “millones de ciudadanos [venezolanos] que son los que se han visto forzados a dejar su país, y han encontrado refugio en los países vecinos, están sufriendo de manera especialmente dramática las terribles consecuencias del Covid-19, y por ese merecen y necesitan el apoyo de la comunidad internacional. (…) Los migrantes, los refugiados [venezolanos], y los países y comunidades que los acogen necesitan todo nuestro apoyo y lo necesitan ya”. Correcto. Estaríamos de acuerdo, al fin, si no fuera para vosotros más que un juego de palabras: ¿Cómo se justifica entonces la negación de la ayuda a quienes sufren tanto o más?

Photo by Dark Indigo on Pexels.com

La Conferencia de Donantes para Venezuela es un business, un proyecto económico disfrazado de gala de caridad. No más. Vuestro poder, y vuestra forma de ejercerlo es, todavía, un insulto a la razón, y como tal, finito, caduco. Muertos de espíritu y barqueros, disfrutad mientras dure.

Miguel Ángel Laguna.

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